Si quieres dar un paso más en la iluminación de tus fotografías, seguramente te interese el uso de un estudio fotográfico.

Y para conocer todo sobre el estudio fotográfico, sus ventajas y desventajas, nada mejor que el artículo de hoy para ti, escrito por el gran fotógrafo Jon López.

Si quieres conocer más sobre el fantástico trabajo de Jon, puedes verlo en los siguientes enlaces:

Flickr: www.flickr.com/jonsies

Instagram: https://www.instagram.com/jonlopezfoto/

Y ahora vamos a conocer todo sobre el estudio fotográfico.

fotografía

La fotografía es un oficio, un arte, en el cual podemos empezar con muy pocos medios desde un principio obteniendo grandes satisfacciones a medida que avanzamos.

Incluso nos puede llegar a obsesionar y apasionar a partes iguales.

En dicho avance podremos encontrarnos con necesidades, unas reales y otras ficticias . Es por ello que vamos aumentando nuestro equipo, nuestra formación… y llegado el momento puede que consideremos tener un estudio propio en el que desarrollar nuestra actividad o complementarla, generalmente si hemos dado el al profesionalismo.

Si deseas aprender más sobre iluminación, echa un vistazo a nuestro curso Aprende a Dominar el Flash.

Si ya eres profesional seguramente ya te habrás planteado muchas de las cosas que encontrarás en este post.

Si no lo eres y aún no le has dado una vuelta al tema espero que puedas encontrar aquí alguna clave que te ayude a valorarlo.

Si no tienes pensado ser profesional, pero sí te gustaría poder adaptarte al espacio del que dispongas en tu casa para poder hacer fotos de estudio tal vez encuentres algo que te pueda ser útil.

¿Te quedas?

fotografo

Foto @ themoonlightstudios.net

 

Introducción.

No importa si vives de la fotografía o para la fotografía como hobby, lo importante es que si estás aquí es porque te gusta.

Independientemente de la finalidad, hay tres estados de actividad por los que puedes llegar a pasar en algún momento.

  • No tener un estudio y hacer tus sesiones en exteriores o desplazándote donde haga falta  editando desde casa.
  • Tener un estudio fotográfico aunque también te desplaces y trabajes fuera.
  • Hacer tu mini estudio fotográfico improvisado en casa.
estudio fotografico

Foto © Bucktown Gallery

No tienes un estudio fotográfico.

Así hemos comenzado el 99% de los fotógrafos.

Bien seas profesional o no, es la manera más sencilla de empezar.

El no tener un estudio nos ahorra muchos gastos.

Si no eres profesional sería un lujo asiático disponer de uno. Incluso ejerciendo la fotografía como  actividad profesional puede llegar a serlo.

Si eres profesional y no dispones de estudio, tus gastos fijos mensuales pasarán generalmente por pagar la cuota de autónomos, o satisfacer las obligaciones fiscales  derivadas de tu actividad; pagar por el uso de licencias de programas de edición; seguro de responsabilidad civil; compra de equipo… pero poco más .

Para relacionarte con tus clientes y tus potenciales clientes, al no tener un espacio físico, tendrás que hacerlo por otros medios: desplazándote para visitarles, quedar en algún lugar, hablar por teléfono, mail, redes sociales, videoconferencia…

Si en tu caso la fotografía es sólo un hobby (apasionante pero hobby) haces tus fotos donde quieres, te vas a casa, editas… Eres libre y no tienes gastos.estudio fotográfico

Tienes estudio fotográfico.

Tenerlo significa que probablemente hayas hecho de la fotografía tu profesión.

Pero que quede claro, trabajar en un estudio no significa obligatoriamente profesionalidad.

Todos conocemos  gente con estudio que lleva 30 años haciendo lo mismo y gente sin él que se come el mundo y cuyos resultados son espectaculares.

Como consumidor, creo que a la hora de contratar los servicios de un fotógrafo lo que ha de primar es el resultado, el trabajo bien hecho.

Quien paga quiere un buen producto y a la hora de los resultados le va a importar menos que tengas o no estudio.

Pero tener un estudio ayuda porque te abre un abanico de posibilidades.

estudio fotográfico madrid

Ventajas de tener un estudio fotográfico.

De carácter técnico.

Todas aquellas que nos lleven a la consecución de un mejor resultado y ahí podemos englobar todos los detalles que se nos ocurran y con los que queramos dotar al estudio: equipamiento, espacios como la zona técnica, zona de maquillaje, de vestuario, de atrezzo…

Entraré más en detalle en ello más adelante, cuando hable acerca de qué debería tener un estudio.

Relacionadas con nuestra marca propia y con la relación con nuestros clientes.

  • Publicitarias: Tener un estudio a pié de calle no deja de ser publicidad estática 24 horas al día.
  • Es un punto de encuentro: Un lugar en el que poder citarnos con nuestros clientes para explicarles nuestros productos y servicios.
  • Un lugar que hablará de nosotros (para bien o para mal), con lo cual es aconsejable mimar los detalles para que los clientes que vengan a hacerse fotos o a informarse estén cómodos. Será un lugar en el que pasaremos mucho tiempo generalmente. Bien trabajando o bien editando.
  • Transmite estabilidad e intención de permanencia y ofrece más posibilidades. Nos guste más o menos, hay clientes que tienen en cuenta que el fotógrafo tenga estudio. Según para qué  tipo de encargos hay fotógrafos que quedan descartados si no disponen de un espacio determinado. Imaginemos que alguien quiere que le hagamos una sesión a seis modelos que vendrán acompañadas de maquillador, estilista, peluqueras… Si no tenemos un estudio amplio o tenemos que usar nuestro salón de 12 metros cuadrados, la escena podría recordar a la del camarote de los Hermanos Marx en “Una noche en la ópera”.

estudio de fotografia

En resumen, tener un estudio no es imprescindible, ni mucho menos.

Pero es un plus importante que puede llegar a decantar la balanza en algún tipo de encargo hacia el fotógrafo que disponga de él.

También hay que tener en cuenta que el estudio depende también del tipo de fotografía que desarrolles.

Si eres fotógrafo social, de eventos, de paisaje… no es necesario en absoluto más allá de querer hacer puntualmente alguna sesión de retrato o moda, pero podrás vivir sin él.

Desventajas de tener un estudio fotográfico.

  • Tener un estudio a pié de calle obliga a pasar tiempo allí, te ata más.  No queda muy bien tener un establecimiento y no disponer de un horario comercial o no atenderlo. Aún siendo la profesión de fotógrafo un oficio que obliga a salir, desplazarse y trabajar fuera, puede que requiera de tener a otra persona en el estudio llevando labores administrativas o de atención al público si tú no vas a estar con regularidad, lo que significa más gastos .  (Otra cosa es disponer del estudio solamente para sesiones puntuales o que no sea un estudio en zona urbana).
  • De caracter económico. Tener un estudio implica gastos diversos.

estudio fotografico madrid

En primer lugar requiere de un espacio físico, generalmente será en una lonja.

Si tienes que comprarla el desembolso puede ser alto.

A eso hay que sumarle los gastos derivados de tener un inmueble como la contribución a las cargas económicas del edificio en el que esté (pago de comunidad, derramas…).

Si vas a alquilar tendrás que echar cuentas acerca del coste mensual del alquiler.

Bien en alquiler o bien en propiedad tendrás que calcular el coste de los impuestos municipales y de suministro: agua, luz, gas, basuras, alcantarillado…

No hay que olvidar que la apertura de un establecimiento comercial implica el cumplimiento de las ordenanzas municipales, que en muchas ocasiones implicarán unas reformas obligatorias para que cumpla unos requerimientos estéticos o funcionales (por ejemplo, acondicionamiento para accesibilidad).

A todo ello hay que sumarle el coste de la reforma que el espacio requiera para que desarrolles tu actividad cómodamente: albañilería, decoración… y del pago de licencias de obra.

Si a ello le sumamos los costes que de por sí ya genera el ejercer la fotografía profesionalmente (Seguridad Social, pago de seguros,  impuestos…) hay que entender que apostar por un estudio es  costoso, por ello hay fotógrafos que o bien no lo tienen por razones económicas o porque su tipo de trabajo no lo requiere.

En muchos casos el adquirir un estudio es algo que viene con el tiempo y si el negocio lo requiere. Llegado el momento tendrás que tirar de ahorros o de financiación para afrontar el desembolso. Debería ser algo a contemplar en tu plan de negocio.

fotografia artistica

Foto © hartland.info

Montar un estudio fotográfico casero.

Si tienes la suerte de tener una vivienda lo suficientemente grande como para disponer de una estancia dedicada solamente a tener estudio  (un sótano, una buhardilla, un garaje una habitación amplia…)  ganarás en comodidad ya que podrás tener un espacio dedicado exclusivamente para practicar o desarrollar la fotografía.

Una de sus principales ventajas es poder dejar todo montado y no tener que estar empleando mucho tiempo en los preparativos, que es algo que puede llegar a dar cierta pereza, además de gasto en tiempo.

¿Qué debería tener?

Cuando hablo de estudio fotográfico “casero” me refiero más a algo sencillo.

Si tienes una casa enorme y medios económicos, la equipación podría ser casi ilimitada, pero vamos a centrarnos en cosas más básicas que puedan serle útiles a quien ha empezado hace poco a aficionarse a la fotografía, que quiere otro tipo de resultados en sus fotos y que tiene poco espacio.

Tiro. Es la distancia de ti al modelo lo suficientemente necesaria como para poder disparar con comodidad o buscando un resultado en concreto.

Es un aspecto importante, ya que suele determinar qué tipo de retrato podrás desarrollar.

fotografia profesional

Foto © FixThePhoto

Lo ideal sería tener como mínimo unos 5-6 metros de distancia para poder sacar un cuerpo entero puesto en pié, pero la pega es que en los pisos actuales no siempre es sencillo tener esa distancia sin que algo interfiera en el encuadre.

En este punto hay que tener muy en cuenta la altura de los techos.

Lo óptimo sería disponer de techos de al menos 3 ó 3,5 metros de altura para poder colocar si el retrato lo requiere  luces (flashes) orientados desde arriba y simular la dirección de la luz natural si fuera necesario, así como evitar que el techo se vea en nuestros retratos si usamos objetivos más angulares.

Pero una vez más nos encontramos con la realidad de las viviendas en un piso normal donde los techos no llegan a 3 metros.

En mi fotografía, generalmente el tipo de encuadre que uso en retratos viene muy marcado por mi espacio físico.

Rara vez hay en mis sesiones de retrato encuadres de cuerpo entero.

Juego mucho con planos de 3/4 (o “plano americano”, de rodillas hacia arriba); plano medio (cintura hacia arriba); plano medio corto (desde la parte baja de las costillas hacia arriba); y primer plano (de hombros hacia arriba).

Lo que empezó siendo una necesidad ha acabado por definir mi estilo fotográfico casi sin quererlo.

Si la vida te da limones… haz limonada. No disponer de un estudio profesional no ha de ser excusa para no buscar fotos con acabado profesional.

Adáptate a lo que tengas. Esta foto que ves la hice con un 50 mm aproximadamente a menos de 3  metros de distancia en un espacio reducido.

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Una fuente de luz natural. Independientemente de que uses flashes, será bueno disponer de una ventana, luminosa a ser posible, que nos permita jugar con la luz. Tendrás que tener en cuenta su orientación ya que en tu hogar la luz no es la misma en una misma estancia a lo largo  de todo el día.

Si la luz es dura puedes modificarla mediante el uso de cortinas que la suavicen o incluso que creen patrones de luz y sombras la sombra que generen si la cortina tiene dibujos o formas.

Un truco que me gusta aunque no suelo emplearlo demasiado es colocar papel cebolla en el cristal o ese plástico con burbujas de aire (que a todos nos gusta explotar) si el sol está pegando fuerte.

Suavizan la luz rompiendo su dureza y distribuyéndola por toda la habitación.

Puedes poner al modelo con un fondo detrás, y ponerle a posar cerca de la ventana colocando en el lado de sombra colocar un reflector que la rellene.

Una buena luz natural te permite también el uso del flash para equilibrar ambas fuentes de luz (Natural y artificial, aunque eso da para escribir otro post).

foto estudio

Portafondos portátil-desmontable. Aunque estés en casa y puedas disponer de una buena pared (una pared blanca sin gotelé te puede dar mucho juego) es importante disponer de un portafondos.

No hace falta que sea el mejor del mercado. Los tienes para colocar varios fondos a la vez, pero con uno simple te vale. Ocupan poco desmontados y te permitirán colocar en ellos la tela o fondo del color que quieras.

Hay pinzas especiales para sujetarlos dado el grosor de la barra ya que las pinzas de la ropa no te van a servir demasiado y seguramente se rompan.

Fondos. Los que se te ocurran. Puedes comprarlos de tela  y en función del tamaño y su calidad los tienes desde 20 euros a 1000 (y más ), pero usa tu imaginación.

Una sábana de cualquier color puede ser un fondo (y en función de la distancia que coloques al sujeto respecto al fondo y de la abertura de diafragma lograrás desenfocarlo y ahí notarás menos  la diferencia entre uno de 20 euros y el de 500). 

En un retrato de primer plano llegué a usar en mis inicios una toalla espantosa de playa que me dio mucho juego.

También encontrarás en el mercado fondos de rollo ya preparados para usar y tirar, de papel, de cartulina, de materiales más resistentes como el vinilo aunque generan brillos…

retrato fotografico

Foto © Montreal Fashion Studio Photography

Los puedes desenrollar y estirar logrando que hagan a su vez de fondo y de suelo para colocar encima al modelo y recortar la zona donde ha pisado tras la sesión si ha quedado deteriorada.

Con ellos logras el efecto de ciclorama, muy útil en fotos de cuerpo entero.

Reflector. Un utensilio que cualquier fotógrafo debería tener siempre cerca para múltiples ocasiones.

Te ayuda a rebotar luz para rellenar sombras generadas por la luz natural o la de tus flashes.

Los tienes de varios tamaños, colores e incluso texturas, e incluso puedes crearte alguno casero con cartulina, cartón, papel de aluminio… Usa la imaginación.

Flashes. Para empezar, con uno ya es suficiente para que tus fotos tengan otro aspecto, otro acabado.

Vale con un speedlight (flash de zapata). Empleando distintos ángulos o alturas el uso narrativo que aportará su luz al retrato será diferente.

Pero con un flash, un reflector y tu imaginación, las posibilidades que se te abren son enormes.

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Las posibilidades aumentan exponencialmente a medida que emplees más flashes, pero no te compliques.

A menudo, menos es más. No por tener más fuentes de luz una foto es mejor.

Annie Leibovitz en gran número de ocasiones usa una fuente de luz (sobre todo Luz Rembrandt) con modificador. No es ya cuántas fuentes usemos sino cómo las usamos. Mejor una colocada con lógica que cuatro mal puestas o que no sumen nada al resultado.

Soporte para el flash. Un trípode ligero que te permitirá separar el flash del eje de la cámara y lograr fotos con más relieve, profundidad, menos planas…

Recomiendo uno por cada flash que tengas. Para los flashes de zapata son muy ligeros y económicos.

Un transmisor y un receptor para el flash. Esencial si vas a disparar separando el flash de la cámara (aunque hay cámaras que pueden comunicarse con el flash que usen).

Modificadores de luz. Empieza por uno si tienes un flash. Bien sea un paraguas traslúcido o una softbox o ventana de luz. Modificadores hay muchos. Lo que hacen es usar la luz como materia prima (la del flash en este caso) y cambiar su dureza a la vez que juegan con la caída de luz. Unos la concentran, otros la distribuyen, otros hacen que la transición de luz a oscuridad sea más lenta o más rápida.

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Geles. Vienen a ser unos plásticos de color que se colocan delante del flash para cambiar el color o temperatura de la luz.

Fotómetro de mano/Flashímetro. No es obligatorio pero sí es muy útil en la fotografía de estudio cuando se empiezan a usar varias fuentes de luz a la vez. Lo uso menos de lo que debería porque tengo muy adaptada la vista a lo que quiero lograr y a lo que veo en la cámara cuando disparo, pero aquí os lo dejo como opcional . Además ayuda a comprender la física de la luz (juego con él incluso paseando por la calle cuando no voy con la cámara).

Trípode para la cámara y disparador inalámbrico. Si quieres practicar autorretrato.

¿Te parece demasiado? No lo es tanto.

Te recomiendo echar un vistazo al curso sobre flash de DR Escuela.

Allí no sólo entenderás cómo y para qué usar el flash sino que encontrarás recomendaciones muy útiles para tener un equipo con el que empezar a hacer fotos de estudio con muy poco desembolso económico.

Un equipo básico de flash, soporte para flash, emisor, receptor, reflector, una softbox, un portafondos y un fondo puedes lograrlo por menos de 250 euros.

Más adelante hay tiempo para ir teniendo una mayor y mejor equipo.

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Foto © Leeds Arts University

Además hay un buen mercado de segunda mano en el que la gente vende a buen precio para cambiar a equipos más potentes y del que te puedes aprovechar para comprar o vender.

Pero nunca olvides, que lo esencial, más que el equipo es cómo uses lo que tienes.

Sucede lo mismo con las cámaras cuando nos empeñamos en tener la última del mercado no habiendo aprovechado ni el 40% del potencial de la que teníamos.

La foto la creas tú, no la cámara y cuando planificas una sesión la foto nace antes de apretar el disparador (o debería hacerlo) en tu mente.

La fórmula de estudio casero desmontable es la que empleo a día de hoy.

En mi caso, me traslado a hacer las fotos a las casas o negocios de mis clientes.

Os confieso que no es cómodo ya que llevo mucho más material que el que he descrito aquí, que he completado con los años, y que tengo que mover de un lado para otro con todo con todo el tiempo que montar, desmontar, cargar y descargar conlleva.

No descarto tener el día de mañana un estudio en condiciones porque ganaría en tiempo (el tiempo es dinero) y comodidad pero a día de hoy es algo que no me puedo permitir dado que llevo sólo medio año lanzado a la aventura de vivir en exclusiva de la fotografía.

Hay decisiones que el tiempo te va aclarando.

Por ahora me amoldo a esa fórmula e informo a mis clientes acerca de qué tipo de retrato puedo ofrecerles allí donde me desplace en función del espacio del que dispongan.

Tú has de encontrar la tuya. Adaptarse al medio con los medios de que dispongas marca la línea entre el éxito y el fracaso en gran parte de los trabajos.

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Foto © Savage Universal

¿Qué debería tener un estudio profesional?

Aunque no es el objeto de este post, pasaré de puntillas sobre el enumerando qué no debería faltar en el:

  • Zona técnica de disparo con espacios muy amplios en longitud, anchura y altura (hay estudios que tienen más de un set para poder dejar montadas las luces en cada uno de ellos y cambiar rápidamente de escena. Otros aprovechan las dos paredes opuestas para montar un set a cada lado
  • Zona de edición
  • Zona de espera
  • Zona de vestuario con percheros, espejos…
  • Zona para maquillaje y peluquería
  • Aseo
  • Ordenadores
  • Mesas con ruedas para colocar cosas
  • Flashes de estudio compactos ( además de los de zapata)
  • Trípodes
  • Soportes
  • Material de atrezzo
  • Fondos
  • Muchos enchufes
  • Sillas, escaleras
  • Armarios
  • Ciclorama (Esencial)
  • Tener una buena fuente de luz natura si es posible
  • Conexión wifi
  • Aire acondicionado….
  • Modificadores de luz
  • …y todos los extras que se te ocurran. La lista puede ser inacabable y el precio irá en aumento. Los hay incluso con cocina y camas para producciones de varios días que requieran de estar allí y que además suponen de un ahorro para los clientes ya que no gastan tanto en hoteles.
fotos de estudio

Foto @ iWink Studios

Estudio profesional de alquiler y estudio en coworking.

Estudio en alquiler.

Depende del trabajo que desees realizar puede ser una interesante opción.

Si tienes un encargo para un cliente con 5 modelos, estilistas, peluquería, maquillaje…

Puedes alquilar uno por un día y cargar ese gasto al presupuesto que le ofrezcas al potencial cliente.

Las ventajas de trabajar en un espacio así son muchas.

También puedes alquilarlo para sesiones más modestas.

En ese caso no es mala opción  reservar uno entre cuatro o cinco amigos que compartáis la pasión por la fotografía y hacer una sesión allí que os ayude a crear portfolio. 

Dividiréis ese gasto entre todos así como los que genera pagar a un/una modelo, maquillador peluquero si fueran necesarios.

 

Puedes inscribirte en nuestro curso gratuito pinchando aquí
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Estudio en coworking.

Es una opción interesante de cara a establecerte y compartir gastos. 

Dado que no es probable que estés todo el día haciendo sesiones (si acaso lo es, enhorabuena), el espacio de trabajo puede ser común estableciendo un uso privativo para ciertas fechas contrastando agendas de los que trabajéis allí.

Cada uno puede tener su parcela para editar, o despacho y compartir la zona de disparo. El ahorro es significativo pero es fundamental la convivencia y saber compartir espacios.

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Conclusión.

Un estudio no es necesario para desarrollar esta afición o esta profesión pero ayuda. Pero tu tipo de reportajes puede que no lo necesite nunca.

Si tienes la oportunidad de tenerlo te abrirá más posibilidades. Si no quieres hacer un desembolso grande tienes otras opciones más económicas.

Al final hace más el que quiere que el que puede, así que usa tu imaginación y creatividad a la hora de improvisar un estudio casero llegado el momento.

Y ante todo, disfruta del camino da igual de si la meta está más lejos o más cerca.

!Hasta la próxima!

Artículo escrito por Jon López.